lunes, 16 de julio de 2012

FIESTA RAINBOW.


Y por fin llegó el gran día. Tan esperado por muchos niños, tan triste para otros, como este niño que escribe. Llego el día de la gran fiesta de despedida. La fiesta Rainbow se celebra cada año en el último día de curso y sirve como despedida para los niños, que se van durante unos meses de “ vacaciones ” a sus poblados. Además, este año sirve para inaugurar el nuevo Hall.
Para esta gran fiesta, el Centro se engalana y la verdad que lo ponen aún más impresionante de lo que es. Más de 200 invitados entre otras misiones, voluntarios, familiares, profesores, etc. Durante toda la semana se ha trabajado ( yo incluido ) en terminar el nuevo Hall, decorar el comedor y poner todo el exterior espectacular para tantos invitados.
El día comenzó desde bien temprano, cuando llegaros todos los niños que cada Sábado han acudido al Rainbow Program durante todo el año. Se les dio una comida especial y bastante abundante, vestidos nuevos y bastantes regalos para cada uno. Tras ellos todos los trabajadores y algunos ancianos invitados acudieron a este festín. Más tarde llegó el Obispo, y me encargaron comer con él mientras todos los demás les daban los últimos retoques al Salón. La comida fue extraña pero bastante interesante. El Obispo, dos sacerdotes indios, uno portugués ( no es un chiste) y un personaje malawiano que no llegué a adivinar quién era. Tras la comida salimos fuera y los niños, todos haciendo un pasillo, recibían con cántico a cada uno de los invitados que iban entrando.
Por mi parte fue doblemente especial, pues recibí la sorpresa de que para este día tan señalado volvieron a la misión los niños que un día tuvieron que dejarla, en especial, Gerald, mi gardener y al que tanto echaba de menos. Además en algunas de las actuacioneslos niños vestían con los polos de la guardería de mi familia.
Ya en la fiesta, actuaciones, bailes, teatros, cánticos… fue una tarde especial donde todo el mundo olvidó lo que le rodea y simplemente reía y se divertía disfrutando de la fiesta. Al finalizar tomamos un aperitivo en el Centro donde conocí a muchísimas personas que no he coincidido en todo este tiempo con ellas. Todo terminó y los invitados volvieron a sus casas. Los niños, por último día, dormían en la misión…
















miércoles, 11 de julio de 2012

Diarios de Bicicleta.




Entre lo bohemio y la melancolía paso mis últimos días en la misión. No paro de pensar, de reflexionar, de analizar y de mirar atrás. Es demasiado todo lo vivido en tan poco tiempo para  decir tan sólo adiós. Por eso cada día me escapo de la mano de mi nueva compañera, la bicicleta. Me escapo solo. Me escapo a pensar. Me escapo a poblados remotos en lo más profundo de carriles que no llevan a ningún lado. Me escapo a altas montañas donde no existen las  vallas, donde se respira libertad y se oye el infinito. Veo todas esas puestas de Sol que me he perdido inexplicablemente en este tiempo. Ves el silencio. Desde lo más alto de la montaña más alta de Chezi se ve la inmensidad. Se ve el Lago, mil colinas y millones de poblados. Se ve un Sol nuevo, diferente. Sientes el aire fresco de un invierno que seca el paisaje. Notas la soledad, esa soledad que a veces se necesita. Te sientas y todo cobra sentido. No sabes por qué, pero todos esos pensamientos, esa melancolía, ese no saber ni qué sentir, cobra sentido.

Al volver paso las horas hablando con Father Johannes, aquel padre blanco tan anciano como sabio y con un corazon inmenso. Vuela el tiempo hablando de todo mientras me siento orgulloso de tener el honor de haber conocido a una persona asi, sin ninguna duda, la mas sabia que jamas conocere.

En una de esas escapadas aproveché la visita de Javi y su afición al ciclismo para regresar a Lovimbi, un colegio en condiciones precarias del que hablé al principio del Blog. Tenía que visitarlos para darles algunos regalos, y pedirles unos dibujos que me encargaron Active África. Salimos a primera hora por la carretera. El colegio, como siempre, impresionante. Es tan pobre como bonito. Se sitúa en lo alto de una montaña, con el campo de fútbol a los pies y los pequeños poblados rodeándolos. Pedimos información para futuras ayudas y nos volvimos recorriendo esos poblados tan auténticos.  Otras veces salimos antes de las 6 de la mañana para subirnos a ver amanecer y desayunar en lo alto de la montaña, un espectáculo que no tiene precio.

Desde aquella lejanía vi un lugar, y supe que era mi lugar. 

Bajo la montaña más alta, un peñón de roca blanca se asomaba al abismo. Pensé que desde allí la vista sería espectacular, pero no sabía llegar. Por lo que una tarde salí decidido a buscarlo. Tardé bastante en dar con la zona, pero mucho más en llegar a aquellas rocas tan inaccesibles. No deben ser muchos los que llegasen hasta allí. Dejé la bicicleta en lo bajo de la montaña y comencé a hacerme paso entre la maleza para intentar llegar a aquél peñón. Dicen que cuanto más duro es el camino mayor es la recompensa que te espera al final de él. Y esta vez fue así. Tras más de una hora atravesando vegetación virgen, allí estaba. Me senté y durante mucho tiempo me quedé allí solo. Viendo el silencio, oyendo el infinito, respirando la libertad, parando el tiempo. Supe que aquél era mi rincón. Ordené  mis pensamientos y aprendí a darle un punto y aparte a esta aventura. 

Ahora sé que vuelvo a mi lugar, pero una parte de mí siempre quedará en  Malawi, siempre quedará en aquel rincón.



Esta foto la hizo Javi desde la mision donde se me veia a lo lejos.




Amayis llevando la Chimanga ( maiz)


Sistemas rusticos para medir la lluvia y el viento.




 Rivalidad sin fronteras.




Vista de un poblado desde arriba.




 Father Johannes.

MUA MISSION

 
Continúo persiguiendo el tiempo entre el corazón y la nostalgia de abandonar este lugar.Cada día hago planes distintos que me lleven a conocer aún más Malawi. Visito lugares o hago rutas improvisadas que te llevan a lugares únicos. Entre ellos hoy destaco Mua Mission.

María y Javier vinieron  Chezi de visita en esta semana tan especial donde todo el mundo se afana en la preparación de la fiesta de fin de curso. Cuando ya uno estaba más que acostumbrado a las duchas frías en invierno, se rompió la cocina, por lo que cada vez la casa se va pareciendo más a vivir en el Village. Así las cosas y con los niños de exámenes finales en el colegio, aprovechamos un día para visitar Mua Mission.

Es la misión más antigua de Malawi, y recorrimos su historia centenaria conociendo a fondo la cultura tradicional malawiana. El museo te muestra los distintos rituales de las tribus de Malawi, rituales de iniciación de las mujeres, de nacimiento, muerte, para invocar a espíritus o la lluvia. Muchos de ellos aún muy arraigados en la cultura actual. Te enseñan los bailes tradicionales y máscaras para cada celebración. Conoces la historia de los primeros misioneros en África a través de fotos y sales con la sensación de haber estado en una parte importante de la historia.

Vuelta interminable en carreteras sin vida hasta Chezi y vuelta a la realidad, aunque ahora, cada vez que puedo, aprovecho para pegarme alguna escapada … Somewhere in Chezi.



Ninhos banandose en el rio cercano a la mision



Mascaras de los distintos rituales y bailes tradicionales.







Carreteras interminables y sin vida.

jueves, 5 de julio de 2012

Sevilla FC de Malawi. Última parte.


Comienzo a cerrar mi vida en Chezi. La última, una de las que más me suele, me despedía del Sevilla FC de Malawi, equipo que he defendido con algo más que el corazón y al que sentiré para siempre. Este post es un homenaje a ellos que me han acompañado en este tiempo dándome más alegría aún de la que esperaba. GRACIAS.
 Como a los veteranos, el día en que me despedía mi equipo me preparó un partido homenaje. Jugábamos contra Kanyanciwa, aunque el  partido fuese lo de menos, y organizamos un par de días entre partido y fiesta para asegurarnos de que la unión que hemos conseguido en este tiempo continúe tras mi marcha. Preparé por mi parte algunos detalles para regalar en este día tan especial para mí y que forman parte de los nuevos proyectos al que daré vida una vez vuelva a España. Y uno de esos proyectos es continuar anualmente con los campeonatos que he comenzado este año. Por ello, compré en Lilongwe camisetas para todos los jugadores y Staff técnico que rememorara la I Malawian Cup de la que , como sabréis, salimos campeones. Imprimí fotos para todos y les di material deportivo.  Por último, organizamos una barbacoa de despedida donde desde por la tarde hasta entrada la noche estuvimos reunidos comiendo y bebiendo en un día que no se olvidará, al menos, para mí. 
El  partido,  poco que contar. Empatamos a 4 en un partido poco serio y que llegamos a ir 4-1 a falta de 20 minutos. Fui sustituido a falta de 15 minutos para poder recorrer ese camino de despedida que te lleva de banda a banda y en el que pasa por tu mente tantos momentos juntos.
 Este sí que es un hasta luego. Seguiré colaborando con el equipo desde España y seguro que algún día volveré para poder jugar con ellos y seguir disfrutando como hasta ahora. No me queda más que dar las gracias a este grupo de personas que me han hecho sentir algo único y a los que nunca olvidaré. 
Un abrazo a todos:
Jugadores; Gibson, Chifundo, Thomas, Piro, John, Riston, Paul, Mphatso, Mapeto, Bumino, Npenye, Dowa, Dan, Dziko, Banda, Peter, Devi, Chembe, Mike, Edoh, Denis.
Offiials: Mr. Mwazani, Mr. Mbewe, Mr. Mgomani, Mr. Makamu, Mr Maulito, Mr. Fingala, Mr.Mantin, Mr. Jetery.